Versos sencillos, XXI
1891
Ayer la vi en el salónDe los pintores, y ayerDetrás de aquella mujerSe me saltó el corazón.
Sentada en el suelo rudoEstá en el lienzo dormidoAl pie, el esposo rendido;Al seno el niño desnudo.
Sobre unas briznas de pajaSe ven mendrugos mondados;Le cuelga el manto a los lados,Lo mismo que una mortaja.
No nace en el torvo sueloNi una viola, ni una espiga:Muy lejos, la casa amiga,Muy triste y oscuro el cielo.
¡Esa es la hermosa mujerQue me robó el corazónEn el soberbio salónDe los pintores de ayer!