A un arroyo

1873

Cuando todo era flores tu camino,cuando todo era pájaros tu ambiente,cediendo de tu curso a la pendientetodo era en ti fugaz y repentino.

Vino el invierno con sus nieblas vinoel hielo que hoy estanca tu corriente,y en situación tan triste y diferenteni aún un pálido sol te da el destino.

Y así en la vida el incesante vuelomientras que todo es ilusión, avanzaen sólo una hora cuanto mide el cielo.

Y cuando el duelo asoma en lontananzaentonces como tú cambiada en hielono puedes reflejar ni la esperanza.

De la obra poética de Manuel Acuña, a partir de la transcripción de Wikisource en español.

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