A una flor

1873

Cuando tu broche apenas se entreabríapara aspirar la dicha y el contento,¿te doblas ya y cansada y sin alientote entregas al dolor y a la agonía?

¿No ves acaso, que esa sombra impíaque ennegrece el azul del firmamentonube es tan sólo que al soplar el viento,te dejará de nuevo ver el día?

¡Resucita y levántate!... Aún no llegala hora de que en el fondo de tu brochedes cabida al pesar que te doblega.

Injusto para el sol es tu reproche,que esa sombra que pasa y que te ciega,es una sombra, pero aún no es la noche.

De la obra poética de Manuel Acuña, a partir de la transcripción de Wikisource en español.

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